Del conocimiento a la acción: Prevención del cáncer de piel para los miembros del servicio militar

Publicado:  
11/02/2025
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Introducción

Los miembros de las fuerzas armadas experimentan mayor morbilidad y tienen una mayor probabilidad de sufrir piel células cancerosas y melanoma En particular, en comparación con la población general de EE. UU., debido a la exposición prolongada al sol durante los despliegues, el entrenamiento especializado y las tareas cotidianas al aire libre.1 - 3 A pesar de estos hallazgos, existe una falta de conocimiento sobre las diferencias en la exposición a los rayos UV entre las distintas ocupaciones militares, funciones operativas y lugares de servicio.4 Además, las fuerzas armadas no realizan un seguimiento ni analizan la exposición a la radiación ultravioleta de su personal, lo que supone un desafío y repercute negativamente en la capacidad de desarrollar e implementar estrategias como programas de prevención, programas de vigilancia, programas de detección precoz e iniciativas educativas.4 Este artículo destaca las lagunas de conocimiento y las posibles iniciativas educativas y de prevención, junto con los desafíos y limitaciones de implementación, a partir de una publicación reciente titulada “Superando la brecha entre el conocimiento y la acción en la prevención del cáncer de piel entre el personal militar estadounidense”.4

Recomendaciones para la implementación de medidas preventivas contra el cáncer de piel por parte del liderazgo militar4

Educación

Dado que los mandos militares y el personal en servicio a menudo carecen de conocimientos sobre la exposición a los rayos UV, sus consecuencias y cómo protegerse del cáncer, la educación es una estrategia clave. Los autores sugieren aumentar la señalización y/o los recordatorios visuales en áreas de entrenamiento, bases y zonas de despliegue, así como utilizar ferias de salud y sesiones informativas para los mandos para enfatizar la protección solar y la prevención básica del cáncer de piel en zonas geográficas con alta exposición a los rayos UV. Estos esfuerzos educativos deben centrarse en el uso adecuado de protector solar y formas de integrar la protección solar en las rutinas diarias sin afectar negativamente la eficiencia operativa.

Medidas de prevención primaria

Las medidas de prevención primaria incluyen aquellas que se centran en el individuo, como el uso de protector solar y ropa adecuada, y aquellas que se centran en el grupo, como la incorporación de estructuras de sombra y el conocimiento de las mismas. Índice UV en actividades, para protegerse de la exposición a los rayos UV.

Actualmente, existen dificultades prácticas que dificultan el uso generalizado de protector solar debido a su accesibilidad y la necesidad de reaplicarlo constantemente. Entre las recomendaciones se incluyen la actualización de los requisitos básicos de suministros médicos para incluir la compra de protector solar y facilitar el acceso al mismo a los miembros del servicio militar. La implementación de dispensadores gratuitos de protector solar y su inclusión en el equipo reglamentario son otras posibles maneras de fomentar su uso. En cuanto al uso de la ropa como protección, se recomienda modificar los uniformes para incluir sombreros de ala ancha y ropa con protección solar, así como mantener las mangas bajadas.

Durante actividades prolongadas al aire libre, se recomienda el uso de estructuras de sombra para protegerse del sol. Por último, los autores recomiendan que los responsables tengan en cuenta los índices UV al planificar las actividades operativas y, cuando el índice sea alto, consideren modificar los programas de entrenamiento y hacer obligatoria la protección solar. Estas recomendaciones concuerdan con las restricciones establecidas para el entrenamiento físico cuando el índice de calor es elevado.

“La educación es una estrategia clave, centrada en el uso adecuado del protector solar y en la integración de la protección solar en las rutinas diarias sin afectar la eficiencia operativa.”

Cambios en las políticas para apoyar las medidas de protección solar4

Anual Factor de riesgo examen en línea.

El objetivo de las medidas de prevención secundaria es prevenir la progresión de la enfermedad o reaparición y mejorar los resultados mediante la detección temprana y el inicio del tratamiento. Los dermatólogos militares desempeñan un papel importante en estos esfuerzos; sin embargo, la diversidad de especialidades militares y los riesgos laborales asociados, así como la limitada disponibilidad de dermatólogos en servicio activo, plantean desafíos. Se necesitan urgentemente medidas de detección para evaluar los antecedentes de exposición solar, los antecedentes familiares de cáncer y otros factores de riesgo personales. Una sugerencia es incorporar preguntas para evaluar la exposición solar y los riesgos en la ePHA, una herramienta de detección en línea para evaluar la salud general que utilizan anualmente los miembros del servicio militar. Los datos recopilados de esta manera podrían utilizarse para determinar los factores de riesgo individuales y la necesidad de derivar a especialistas, así como para proporcionar datos poblacionales que permitan abordar las lagunas de conocimiento y respaldar la necesidad de estrategias preventivas generalizadas.

Desarrollo de directrices de selección específicas para el ámbito militar

Desarrollo de un estándar detección de cáncer de piel Una recomendación es la creación de un algoritmo o herramienta de evaluación de riesgos, desarrollado por dermatólogos militares y de uso generalizado. Esta herramienta proporcionaría a los médicos de atención primaria información útil para evaluar a las personas con mayor riesgo de cáncer de piel, sin sobrecargar a los ya limitados dermatólogos militares. Los objetivos serían la detección precoz del cáncer de piel y la agilización del proceso de derivación.

Es importante destacar que el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos no recomienda de forma universal los exámenes de detección rutinarios de cáncer de piel para asintomático Los adultos, sin embargo, están expuestos a mayores riesgos laborales que la población general, por lo que existen razones para creer que la detección precoz en este grupo sería beneficiosa. Además, no existen directrices de detección estandarizadas. Por estas razones, es importante desarrollar directrices básicas de detección estandarizadas que se ajusten a la exposición a la radiación ultravioleta y a los riesgos laborales específicos del ámbito militar, con el fin de mejorar la detección temprana y optimizar los resultados del tratamiento.

“El desarrollo de directrices de detección específicas para el ámbito militar permitiría la detección precoz del cáncer de piel y agilizaría las derivaciones, incluso con un acceso limitado a dermatólogos.”

Desafíos relacionados con la implementación de medidas educativas y de prevención4

Si bien es importante enfatizar la concientización, la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento del cáncer de piel en las fuerzas armadas estadounidenses, es necesario considerar diversos desafíos y limitaciones para que las iniciativas a gran escala tengan éxito. Una consideración importante es determinar el nivel adecuado de recursos que se deben asignar. Otra consideración es abordar las posibles barreras culturales y operativas que dificultan la implementación de cambios generalizados. También se debe tener en cuenta el impacto de agregar preguntas sobre el riesgo de cáncer de piel al cuestionario electrónico de salud pública (ePHA), que ya es bastante extenso, lo cual podría generar menor cumplimiento, respuestas apresuradas o fatiga por parte de los participantes. Además, es necesario equilibrar la concientización sobre el riesgo de cáncer de piel con la garantía de que existan recursos de atención médica adecuados, como el acceso a dermatólogos y otros especialistas. Cabe destacar que lograr la aceptación de los miembros del servicio activo para proteger su piel puede ser difícil, ya que la amenaza no es inminente: el cáncer de piel suele desarrollarse años después de la exposición. Aun con estos desafíos y limitaciones, es importante continuar los esfuerzos para identificar y abordar las deficiencias de conocimiento y centrarse en las iniciativas de educación y prevención durante y después del servicio militar.


Referencias

1. Betancourt JA, Granados PS, Pacheco GJ, et al. Exploración de los resultados de salud de los veteranos estadounidenses en comparación con los no veteranos de 2003 a 2019. Healthcare (Basel). 2021;9(5):604. 

2. Rezaei SJ, Kim J, Onyeka S, et al. Cáncer de piel y otras afecciones dermatológicas entre veteranos estadounidenses. JAMA Dermatol. 2024;160(10):1107-1111.

3. Riemenschneider K, Liu J, Powers JG. Cáncer de piel en el ámbito militar: una revisión sistemática del melanoma y del cáncer de piel no melanoma. incidencia, prevención y detección entre el personal en servicio activo y los veteranos. J Am Acad Dermatol. 2018;78(6):1185-1192.

4. Anderson SR, Zhang SX, Crotty AM, Logemann NF. Superar la brecha entre el conocimiento y la acción en la prevención del cáncer de piel entre el personal militar estadounidensecutis. 2025;115(5):146-149.