Nicole Davis, Etapa 0

Diagnosticado el 10/04/2004

Nunca me he bronceado en un salón de bronceado y siempre me untaban con protector solar de niña, porque tengo la piel clara. A los 27 años noté un lunar en el muslo que empezó a sangrar y a formar costra. Fui a que me lo revisaran y me hicieron una biopsia de inmediato. Me llamaron mientras daba clase a niños de primero de primaria para decirme que era un melanoma maligno . Por desgracia, también estaba embarazada. Me operaron con anestesia local y me extirparon un ganglio linfático . Por suerte, el cáncer era de estadio 3c y no se había extendido más allá del ganglio. Una cicatriz de treinta centímetros y una lucha contra el linfedema me recuerdan aquella operación. Cinco años después tuve a mi segundo hijo y me diagnosticaron un segundo melanoma maligno en la misma pierna. Por suerte, me había estado haciendo revisiones de la piel y este tumor era solo de estadio 2. Todavía me reviso una o dos veces al año y me diagnostican lunares de estadio 0. Soy muy cuidadosa conmigo misma y con mis hijos. También intento concienciar a los demás sobre la gravedad que puede tener el cáncer de piel.