¿Qué ocurre después de ser diagnosticado con un melanoma?

La siguiente información le ayudará a entender qué pruebas adicionales podrían solicitarse tras un diagnóstico inicial de melanoma y por qué se utilizarían.

Casi todos los diagnósticos de melanoma que surgen de una muestra de piel biopsiada se estadificarán como estadio 0, estadio I o estadio II porque esa muestra no revela si el melanoma ha hecho metástasis (se ha extendido) a los ganglios linfáticos (estadio III) o a otros órganos del cuerpo (estadio IV). Una rara excepción -en la que una muestra de piel biopsiada no se clasificaría como estadio 0, I o II- sería una biopsia de piel que resultara ser un tumor con metástasis, resultado de la diseminación de otro tumor primario en otra parte de la piel.

Si le han diagnosticado un melanoma en estadio 0, estadio I o estadio II, debe acudir a un dermatólogo con experiencia en melanomas para que le explique los pasos a seguir. Su dermatólogo estudiará el informe patológico, recopilará su historial médico completo y le hará un examen físico completo si no lo ha hecho ya. Le remitirá a otros médicos si es necesario.

Su dermatólogo le remitirá a un cirujano general o a un oncólogo quirúrgico para que le practique una escisión local amplia. La escisión local amplia es el procedimiento quirúrgico estándar para el melanoma primario en estadio temprano, en el que se extirpa el tumor, incluido el lugar de la biopsia y un margen quirúrg ico (la zona de tejido normal alrededor del lugar de la biopsia). El objetivo es la extirpación completa del tumor en estadio 0, estadio I o estadio II.

Su médico comparará los detalles de su informe patológico, sus antecedentes y los resultados de sus exámenes con las directrices aceptadas que evalúan el riesgo de propagación (metástasis). Si el riesgo de que su melanoma se haya extendido es bajo, es probable que no se le realicen más pruebas para buscar la extensión.

Si existe un cierto riesgo de propagación, se pueden solicitar más pruebas para buscar una posible propagación. En la evaluación del riesgo se tienen en cuenta factores como la ulceración, la profundidad de Breslow del tumor y la edad. Las pruebas adicionales pueden incluir lo siguiente:

Biopsia del ganglio linfático centinela(SLNB)
Los ganglios linfáticos, que forman parte del sistema linfático del cuerpo, son pequeños órganos con forma de frijol que ayudan a combatir las infecciones. Hay grandes grupos de ganglios linfáticos a ambos lados del cuello, en las axilas y en la ingle. Si existe un riesgo suficientemente alto de que el melanoma haya crecido en las capas internas de la piel y en el sistema linfático, el médico puede solicitar una biopsia del ganglio linfático centinela. La presencia o ausencia de células de melanoma en los ganglios linfáticos es uno de los factores pronósticos más importantes que tenemos, ya que indica si existe un alto riesgo de recidiva, así como el tipo de tratamiento que puede necesitar.

La SLNB es un procedimiento quirúrgico durante el cual se inyecta una pequeña cantidad de sustancia radiactiva en la zona donde se extirpó el melanoma. Los ganglios linfáticos que absorben primero el líquido inyectado son los ganglios linfáticos centinela. Suele haber entre uno y cinco ganglios centinela.

Si el cáncer se ha extendido, los ganglios centinela son los que tienen más probabilidades de tener cáncer en su interior. El cirujano extirpará estos ganglios y comprobará la presencia de células cancerosas en ellos. La extirpación de los ganglios linfáticos centinela suele realizarse con anestesia general al mismo tiempo que la escisión local amplia.

Biopsia por aspiración con aguja fina
Durante el examen físico, su médico habrá palpado los ganglios linfáticos más cercanos al melanoma para ver si están aumentados de tamaño, son irregulares o están firmes, porque esos ganglios pueden indicar que el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos. Si están agrandados, irregulares o firmes, su médico puede recomendar una biopsia por aspiración con aguja fina. La biopsia por aspiración con aguja fina se realiza con anestesia local. Se coloca una aguja fina a través de la piel y dentro del ganglio linfático sospechoso. Al retirar la aguja se extrae una pequeña muestra de tejido. A menudo se utiliza una ecografía o un TAC para guiar la aguja hasta el ganglio correcto. A continuación, la muestra se examina al microscopio para ver si contiene cáncer.

Rayos X
Se puede utilizar una radiografía para buscar la propagación.

Ecografía
La ecografía utiliza ondas sonoras para crear una imagen de los órganos internos, incluidas las acumulaciones de ganglios linfáticos, denominadas cuencas ganglionares, y los tejidos blandos. La imagen puede revelar una posible propagación.

Tomografía computarizada (TC o TAC)
Una tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X tomados desde diferentes ángulos. Un ordenador combina estas imágenes en una vista transversal detallada que muestra cualquier anomalía o tumor. Si el melanoma se ha extendido, puede utilizarse un TAC para medir el tamaño del tumor. A veces, se administra un tinte especial llamado medio de contraste antes de la exploración para proporcionar mejores detalles en la imagen. Este tinte puede inyectarse en la vena del paciente y/o administrarse en forma de líquido para tragar.

Resonancia magnética (MRI)
Una resonancia magnética utiliza campos magnéticos, no rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. La RMN puede utilizarse para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración se administra un tinte especial llamado medio de contraste para crear una imagen más clara. Este tinte se inyecta en la vena del paciente.

Tomografía por emisión de positrones (PET) o PET-CT
La tomografía por emisión de positrones suele combinarse con una tomografía computarizada (véase más arriba), lo que se denomina tomografía por emisión de positrones. Sin embargo, es posible que su médico se refiera a este procedimiento sólo como una exploración PET. Una PET es una forma de crear imágenes de los órganos y tejidos del interior del cuerpo. Se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva en el cuerpo del paciente. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan más energía. Como el cáncer tiende a utilizar la energía de forma activa, absorbe más cantidad de la sustancia radiactiva. Un escáner detecta entonces esta sustancia para producir imágenes del interior del cuerpo e identificar las zonas en las que el melanoma puede haberse extendido.

Si su médico realiza una o más de estas pruebas y se revela una propagación, se le volverá a clasificar para tener en cuenta la nueva información. Si se le realiza una biopsia del ganglio linfático centinela o una biopsia por aspiración con aguja fina, también recibirá un nuevo informe patológico de esa biopsia. Al igual que con el informe patológico de la biopsia de piel, se darán detalles de su melanoma, así como la información de la clasificación TNM.

Si su médico realiza una o más de estas pruebas y no se revela ninguna propagación, su estadio sigue siendo el que se le dio después de la biopsia de piel. Debe seguir acudiendo a un dermatólogo para comprobar si hay nuevos melanomas y cualquier indicio de propagación o recidiva.

Si está en el estadio IIB o IIC, debería considerar la posibilidad de acudir a un oncólogo médico especializado en melanoma. En años anteriores, sólo los pacientes en estadio III y superior eran remitidos a los oncólogos médicos y se les ofrecía tratamiento. Pero ahora hay ensayos clínicos abiertos o que se están abriendo que estudian si la administración de ciertos tratamientos en los estadios IIB e IIC ayudará a prevenir la reaparición del melanoma frente a la no administración de ningún tratamiento farmacológico, que es el estándar de atención actual.